¿Que nos diferencia de nuestras abuelas?

abuelaHoy en día en el momento en que nos quedamos embarazadas empezamos una cruzada por las consultas del médico de cabecera, ginecólogos y matrona. Nos sacan varias analítcas, nos hacen ecografías de control y muchas veces nos sometemos a pruebas invasivas, como la amniocentesis, para asegurarnos que todo va bien. A veces se nos trata como si estuviéramos enfermas o pasáramos por un proceso peligroso. ¡¡¡y qué decir del parto!!!!. En vez de considerar que la mujer es perfectamente capaz de parir sin problemas, según entramos en un hospital se nos llena de cables y aparatos por todas partes.

Ayer me contaba una de mis pacientes, de 70 años de edad, que vino a mi consulta, cómo vivió ella sus embarazos y partos. Tuvo nada más y nada menos que 7 embarazos y siete partos vaginales. Cómo ella misma me decía “no sé que les ocurre a las embarazadas hoy en día; a mí no me veía ningún médico durante el embarazo; hacía mi vida normal y trabajaba todos los días en el campo. Cuando me ponía de parto avisaban a la comadrona que me atendía y ya está. Y como yo, todas las mujeres del pueblo. Y hoy en día van unas veinte veces al médico y son incapaces de parir a sus propios hijos sin la epidural”. Fue todo un aprendizaje y un enriquecimiento escuchar a esta experimentada mujer durante todo su relato.

No se puede negar lo positivo que es contar con tanta tecnología y tantos medios de los que disponemos las mujeres hoy en día para todo el proceso de la maternidad. Es igualmente indudable el bajo riesgo que supone hoy en día el parto hospitalario, tanto para nosotras como para nuestros hijos. Pero ¿no estamos perdiendo un poco el norte con todo esto?. Cada día es más alto el porcentaje de cesáreas que se practican en nuestro país (sobre todo en las clínicas privadas). Es evidente el amplio debate que surge de todo esto: instrumentalización excesiva del parto vs humanización del mismo. Es cierto que el parto se ha deshumanizado, pero, ¿realmente no queremos que sea así?.

Como Matrona de paritorio os puedo asegurar el escaso porcentaje de mujeres que realmente vienen a parir; tristemente muchas de ellas vienen “a que me lo saquen, y a enterarme lo menos posible de todo”. No hay actitud que más me entristezca y a la vez me avergüence. También las hay que prefieren que directamente las sometan a una cirugía para no tener que sufrir. ¿qué nos está pasando hoy en día a las mujeres? ¿no merece la pena el “sufrimiento” de los dolores de parto cuando la finalidad es ayudar y ver nacer a nuestro hijo? ¿porqué la mayoría de nuestras madres y abuelas recuerdan sus partos con una enorme ternura si daban a luz sin epidural?? ¿porqué nosotras somos incapaces de parir a nuestros hijos sin ella? ¿somos conscientes de que muchas de las complicaciones que surgen durante el parto en los hospitales se provocan precisamente por esa medicalización del parto?

Definitivamente algo ha cambiado. Y por mucha tecnología y medios que tengamos a nuestro alcance, el parto ya no es lo que era. Y vuelvo a preguntarme, ¿somos tan diferentes de nuestras abuelas y nuestras madres?

Si has disfrutado de este post, considera la opción de dejar un comentario o suscribirte al feed para poder seguirnos desde tu lector de feeds.

Comentarios

Les contaré mi experiencia. Mi primer embarazo fue a los 18 años. Yo creyéndome toda una valiente, decidí tener a mi bebé sin anestesia. Me lo repetí todo el embarazo…pero no resultó!!! Mi hija Matilde, decidió adelantarse, llegando a las 36+2 semanas…fue así que en un monitoreo de rutina, sus latidos habían disminuido, lo que la matrona tradujo como un circular de cordón…No quedaba más que entregarse a una epidural…
Sin embargo, tras haber pasado por dos terribles abortos, me encuentro de 5 semanitas!!! Estoy muy feliz, aunque un poco alerta…es que después de 2 abortos…
en fi, como Dios hará que todo salga perfectamente, esta vez, pienso (si él quiere) animarme a dar a luz sin anestesia y por via vaginal.

Dejar un comentario

(requerido)

(requerido)