El alumbramiento
Es el período del parto que ocupa la salida de los llamados “anexos ovulares”, es decir, la placenta y la bolsa de las aguas. Generalmente no ocurre inmediatamente después de la salida fetal, sino que suele tardar algunos minutos. Puedes ayudar a su salida ejercitando un nuevo pujo, intenso y prolongado. Te será mucho más fácil que los otros, ya que lo que se elimina es una materia blanda, de reducido tamaño.
Excepcionalmente se debe recurrir al llamado “alumbramiento manual” que consiste en la extracción de la placenta introduciendo la mano dentro de la cavidad uterina. Esta maniobra sólo puede hacerla un obstetra capacitado, y con extremas medidas de asepsia. Sería impensable un alumbramiento manual en un parto domiciliario por el riesgo de ocasionar una infección.
Después del alumbramiento, siempre nos aseguramos de que el útero se haya contraído fuertemente para así evitar hemorragias. Lo más probable es que se pongan unas unidades de oxitocina en el suero que le está pasando a la mamá para cerciorarnos de que se produce esta contracción. También por esta razón, también es bueno que si la madre ha decidido dar el pecho a su hijo, inicie la lactancia cuanto antes, puesto que la succión del pezón provoca la salida de oxitocina natural ayudando así a evitar hemorragias postparto.
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soy inma,y a veces una imagen vale mas que mil palabras,no sabia como era la placenta con 19 años estudié puericultura
y un grupito fuimos a preguntar a un hospital si podiamos asistir a un parto, la directora nos dijo –que esto no es un teatro- gracias a ParTera