El cólico se manifiesta como una crisis de llanto inconsolable, de causa desconocida y sin motivo aparente, que suele
presentarse durante los primeros meses de vida, y que se produce generalmente al atardecer o por la noche. Se le llama “cólico” porque se piensa que los dolores son producidos por espasmos de la musculatura intestinal. El bebé está inquieto, con llanto difícil de consolar, las piernas se doblan sobre el abdomen y la barriga se distiende. Las manos se cierran en puños. Puede que agarre el pecho pero lo suelta al poco tiempo.
Termina cuando el bebé cae exhausto, cuando defeca, pasa el gas, o puede expulsarlo.
Ya sé que es difícil mantener la calma frente a esto pero debéis saber que si vosotros os ponéis nerviosos, vuestro hijo lo notará y su sufrimiento será mayor. Así que teneís que pensar que es algo normal, tomar medidas para intentar calmarlo o aliviarlo pero aceptándolo, sin crear más tensión en vuestro bebé. Para intentar calmarlo podremos llevar a cabo las siguientes acciones:
- Es importante que el bebé expulse bien los gases después de cada toma. La postura que más recomiendo para esto, consiste en poner nuestra mano sobre la tripa del bebé manteniendo a éste boca abajo.
- Realizarle el masaje infantil después del baño: sobre todo el que consiste en hacer círculos sobre su barriga en sentido de las agujas del reloj (alrededor del ombligo). También se puede hacer como caminando con nuestros dedos en el mismo sentido.
- Podemos tumbarle boca arriba, juntando sus piernecitas sobre el abdomen (esto suele calmarles bastante)
- Si está recibiendo lactancia con biberón, procurar que la tetina esté siempre llena de leche y usar un orificio de tamaño adecuado para procurar que trague la menor cantidad de aire posible.
- Si le estás dando lactancia materna, evita la ingesta de excitantes (café, teína, coca- colas…).
Además os recomiendo una infusión de hierbas medicinales que podeís tomar: se prepara de la siguiente manera: en un litro de agua, hacer la infusión con :
- 2 cucharadas de hinojo
- 2 cucharadas de anís normal (no estrellado)
- 1 de eneldo.
Tomar tres tazas al día. Considerando la medida como una cucharada sopera rasa.
Os recomiendo también para la ansiedad de los padres hacer otro preparado: en una taza de agua, hacer la infusión con
- 1 cucharada tamaño café de valeriana
- 1 de tila
- 1 de agua de azahar. Tomar tres tazas al día.
Espero que todo esto os ayude a pasar por esos difíciles momentos. Pero me reitero en lo anteriormente dicho: es muy importante que mantengaís la calma. Tener presente que vuestro hijo está sano, descartar otras causas del llanto, y asumirlo con paciencia. Suerte!!